miércoles, 17 de marzo de 2010

nuestro vicio


El amor, es ese vicio.
El amor es ese gran impulso.

Que nos hace sentir vivos, y después… cuando nos hallamos solos
Nos deja fríos.

El amor, es un vicio.
Al que todos nos hacemos adictos. Y la única forma de salir de el es volvernos a enamorar.
O volvernos a engañar.

Es un vicio, que cuando no esta.
Solo hay soledad, Espera, Y vacio.
Nada nos llena, y la memoria nos hace recordar. Memorias del ayer que resultan, como coronas de espinas, que se aferran a nuestras mentes y a nuestras vidas.
Por que, sabemos encontrar el amor. Pero no sabemos olvidar.

Y la alegría se vuelve siempre ajena.
Y una sonrisa en nuestras mentes, solo resuena penas.
Pero el amor, es también ese fuego que no podemos explicar.
Esa sustancia que corre por nuestras venas.
Esa magia que nos roba y trae nuevas penas.
Y la soledad, nos hace difícil olvidar.

Y en la oscuridad. Nuestras almas solas… hacen acorralar.
Ni un beso, ni una caricia, sirven para nuestra mente y corazón
Desviar y reanimar.

Pues vemos que estamos enviciados de amor.
Y envenenados de soledad, y dolor.
Y sin pasión ni calor.
Por que nos roba la cordura, y nos aloja en el mar de la ternura, no correspondida
Donde somos presa fácil.
Donde solo
Somos una rosa, aunque hermosa
Esta marchita.
Por que cuando amamos, todas nuestras energías entregamos
Todas nuestras facultades regalamos
Y todas nuestras palabras, cantamos.
Nos olvidamos de nosotros mismos, y nos arruinamos
Y así nos envenenamos.

Y aunque marchita…
Siempre infinita. Por que sentimos gran dolor.
Como para morir. Pero siempre tenernos fuerza para seguir.
Aunque nuestro corazón, por sus heridas hace tiempo haya dejado de latir. Y aunque se halla enfriado nuestro ser. No nos sentimos vivos… pero sabemos que no estamos muertos.
Pues esta vida es hermosa… aunque lúgubre. El amor nos envicia.
Nos altera los sentidos.
Nos hace alucinar… en la existencia, Sin soledad. Pero cuando menos imaginamos en el estamos de nuevo.
Y nos lleva a otro mundo.
Donde una lagrima es un océano.
Donde la soledad es el universo.
Donde el dolor, impera por que la persona que no esta es en la que mas pienso.

Y la lagrima que es el diluvio o gran océano.
Y al corazón convierte en una caja de frio acero, y así se hunde el alma en el más profundo despecho.

Y sabemos, y esperamos.
Que alguien tendrá esa llave con la que nos libertara del dolor…
Pues ahora somos sus esclavos
Sus prisioneros.

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