
El Castillo.
Hoy el día ha, amanecido lúgubre y terrible.
En vuelto en niebla vespertina. Por toda la tierra en el país de la luz escondida.
Como en un día fúnebre. O un día Lúgubre.
Como bañado por una oscuridad.
Que subió desde las profundidades del tártaro.
Así que huyamos al castillo de antaño.
Que esta en lo alto.
Hacia el claro. Del bosque. Y debemos recorrer el camino de rosas negras que por los bordes tiene
Amapolas.
Y En las rosas, se vislumbra, la inminente penumbra. Como en un eclipse
Que viene y se va sin despedirse.
Poco a poco se desvanece.
Hasta el último rayo de luz. Pero en ningún momento se pierde la pasión.
Mientras la luna esperaba, lagrimas derramo.
Como en una fuente se disolvió.
Entramos por la capilla.
Y bajamos hasta la cripta… tenebrosa por que en la época medieval. Cuentan que murió una niña.
Que se opuso, a la iglesia
No temió ni hoguera, ni fuego infernal.
Y cuentan que con su gato negro
Desafío al poder
Papal.
Por eso fue condenada.
Y en brasas, ardió. Fue quemada por el santo oficio.
Que no respeta criterio, ni idea… solo le importa
Su corrupto poder. Y la podrida riqueza.
Por eso. Se le llamo la más blasfema de las princesas. Y la mas melancólica de las
Doncellas.
Pues tras su ejecución obtuvo por fin la liberta.
Por la que lucho. Mientras que el santo oficio se extingo.
La sangre de miles, fue derramada por esa sepa maldita. Que miente, y en juegos de reyes
Se involucra.
A saber la sucia… la que es llamada política.
Por eso aun se oye la voz de la más blasfema de las princesas. Quien vaga pálida… demacrada.
Por su paz, que se le fue arrebatada.
Ω
Tu blog es muy bello, por el sentimiento romantico y obscuro que queres transmitir.Bueno, estamos en contacto.Un abrazo
ResponderEliminarawesome poetry and picture but check your spelling.
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